Guindado: el licor de guindas del campo chileno para el 18

Por Tost  •   3 minutos de lectura

El guindado es uno de los tragos más entrañables de la tradición campesina chilena: un licor macerado de guindas o cerezas ácidas en aguardiente o pisco, endulzado con azúcar y dejado reposar durante semanas hasta lograr ese color rojo profundo y ese sabor entre dulce y espirituoso tan propio de las fondas de septiembre. Si quieres tener tu propio guindado casero listo para el 18, este es el momento de partir, porque su preparación necesita tiempo de maceración. Te contamos su origen, qué ingredientes necesitas y cómo prepararlo paso a paso.

Qué es el guindado y por qué es tan chileno

El guindado nació en el campo, donde las guindas, una variedad de cereza ácida, maduran hacia fines de año y suelen sobrar en los árboles de patios y huertos familiares. La tradición aprovechó esa abundancia macerándolas en aguardiente, tanto para conservar la fruta como para crear un licor dulce y potente que se sirve bien frío, en vaso pequeño, como digestivo o como parte del ritual de las fondas y ramadas. A diferencia de otros macerados dulces, el guindado se distingue por partir de fruta ácida, lo que equilibra el azúcar con un fondo ligeramente amargo, sobre todo cuando se dejan los carozos dentro del frasco durante la maceración.

Qué necesitas para prepararlo en casa

  • Guindas frescas y bien maduras, idealmente con carozo para un toque amargo extra.
  • Azúcar granulada, en una proporción aproximada de una taza por cada kilo de guindas.
  • Un destilado de buena graduación alcohólica, como aguardiente o pisco.
  • Un frasco de vidrio grande con tapa hermética, previamente lavado y bien seco.
  • Un colador fino o un paño de gasa para el filtrado final.

Cómo hacer guindado casero paso a paso

  1. Lava bien las guindas y sécalas por completo; descarta las que estén dañadas o demasiado blandas.
  2. Colócalas enteras dentro del frasco de vidrio, alternando capas de fruta con capas de azúcar hasta cubrir toda la guinda.
  3. Rellena el frasco con el aguardiente o pisco hasta cubrir por completo la fruta y el azúcar, dejando un par de centímetros libres en la parte superior.
  4. Cierra el frasco herméticamente y guárdalo en un lugar oscuro y fresco, moviéndolo suavemente cada dos o tres días para ayudar a disolver el azúcar.
  5. Deja reposar un mínimo de 2 a 3 semanas antes de probarlo; muchas familias lo maceran hasta 2 meses para lograr un sabor más profundo.
  6. Cuela el líquido con un colador fino o gasa para retirar la fruta y cualquier resto antes de embotellar.
  7. Guarda el guindado colado en una botella limpia y sírvelo bien frío, en vaso pequeño tipo licor, para el brindis del 18.

Qué destilado conviene usar como base

La elección del destilado cambia el carácter final del guindado. Un aguardiente de alta graduación aporta más cuerpo y una maceración más intensa, ideal si te gustan los licores con carácter fuerte y buscas rendir bien un frasco grande, porque necesitarás cubrir bastante fruta con líquido. Un pisco de menor graduación, en cambio, entrega un resultado algo más suave y frutal, más cercano al perfil de un licor de sobremesa. Ambos caminos son válidos: la receta de cada familia varía según lo que tengan a mano y el gusto de quien la prepara.

Marcas recomendadas para tu guindado

Ya sea que sigas la receta de tu abuela o la ajustes a tu gusto, el guindado casero es ese detalle que transforma cualquier ramada en un festejo con sello propio. Empieza a macerar el tuyo esta semana y tenlo listo justo a tiempo para brindar el 18 de septiembre.

Recuerda: la venta y el consumo de alcohol están prohibidos para menores de 18 años. Bebe con moderación.

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